Cómo mi impacto se llevó mi aliento

Por Raúl Mena
Estudiante de Nutrición, 4to semestre

Yo usaba carro para no estar expuesto a la contaminación, pero me di cuenta que en realidad es el mismo aire adentro o afuera del carro, sólo que adentro estás contribuyendo a que se contamine más el ambiente. Adentro de tu casa, es el mismo aire que afuera. Si prendes el clima en tu casa, trabajo, escuela, ese aire viene de afuera, pero frío. El botón de circulación de aire en el carro es un botón de protección contra nosotros mismos.

Algo que me acercó a hacer consciencia sobre mi impacto en este mundo (va a sonar raro) pero fue mi amor por el skincare.Eventualmente me puse a investigar qué era exactamente lo que estaba comprando y poniendo en mi piel dos veces al día. Empecé a desarrollar un gusto por hacer mascarillas hechas con ingredientes naturales y nutritivos, y al ver el efecto que tenían en mi piel me puse a pensar, ¿por qué pondría en mi piel algo que no me atrevo a comer? (hablando de los productos comerciales), y luego, ¿por qué me comería algo que no pondría en mi piel? ¡¿Mascarilla de coca cola?!

Todo esto me llevó a pensar más en grande: ¿por qué pondría en el suelo algo que no pondría en mi piel? El suelo que produce mi comida y mi agua absorbe nutrientes y químicos igual que todos nosotros, ¿por qué lo alimentaría de esa forma?

¿Qué opinamos de la basura? Estamos en un momento en la historia en que la vemos por todas partes ¿no? ¿Por qué será? ¿Será que los tiraderos de basura se han hecho tan grandes que ahora caminamos sobre ellos? ¿O será que el problema es que la gente no tira la basura donde debe? ¿En el basurero es mejor que en las calles porque así no lo podemos ver? Tenemos que dejar de producir basura, no solo desaparecerla momentáneamente de nuestra vista. Nosotros la depositamos en un contenedor, para que su contenido sea retirado de nuestra vista hasta nuevo aviso. ¿Qué haríamos si nos pusieran toda la basura que hemos producido en nuestra vida enfrente de nosotros?

Tendemos a pensar que el ser humano es lo más importante que existe en el mundo. Esta es una de las principales razones por las que el mundo está en decadencia; la comodidad humana sobre todo lo demás. Ecosistemas completos pueden caer frene a nuestros ojos y decidimos ignorarlo para seguir viviendo de la misma forma que nos ha hecho caer. Queremos todo en este mismo momento, servido en charola de plata, sin tener que hacer el mínimo esfuerzo. Todo lo que vale la pena cuesta ¿no? ¿Por qué pensamos que nuestro hogar no vale tanto la pena para cambiar por él?

Ahora, todos estamos constantemente siguiendo tendencias. Todos vestimos igual en todas partes. Se pierde la individualidad. Tenemos la oportunidad de expresar un fragmento de nuestra personalidad a través de nuestra ropa, y decidimos seguir las tendencias y vestirnos igual que todos a nuestro alrededor. ¿Por qué sentimos que necesitamos seguir consumiendo para sentirnos bien con nosotros mismos? ¿Por qué tenemos cosas en nuestro closet cosas que amamos, pero no nos atrevemos a usar porque ya lo usamos muchas veces?

Las cosas se fabrican porque existe una demanda; se busca satisfacer una necesidad. Si no se demanda algo, no se va a fabricar. Es tiempo de demandar cosas buenas y sustentables para el mundo, para nuestro país y ciudad. En nuestra sociedad casi no se utiliza la bicicleta. No hay suficiente demanda de gente que quiera usar bicicleta, por lo tanto, no se construyen vías para esto. Lo que nosotros demandamos genera un impacto en la sociedad y en el ambiente.

Ya no es un secreto el impacto que genera la industria de la ropa, en especial el fast fashion (de donde proviene la mayoría de nuestra ropa). Esta industria se especializa en ropa rápida y barata para así poder ofrecer nuevas colecciones constantemente. Textiles, colores y prints que se consiguen a través de químicos tóxicos (muchos son bioacumulativos, es decir que se acumulan en un organismo más rápido de lo que este puede metabolizarlo o expulsarlo). De acuerdo a The Independent UK, la industria de la ropa es la segunda más contaminante de agua limpia a nivel global, después de la agricultura. Cada vez que lavamos ropa echa de poliéster, esta suelta microfibras de plástico que van a terminar en nuestros ríos, lagos, océanos, nuestra tierra. ¿Está bien esto? ¿Podemos dejar que esto siga pasando?

La cantidad de agua disponible para nuestro consumo es 1% de toda el agua del mundo, sin embargo, se necesitan:

  • 74 litros de agua para 1 vaso de cerveza
  • 2500 litros para camiseta de algodón
  • 1650 litros para una hamburguesa

En cuestión de consumo de carne muchos dicen, “¡Es el ciclo de la vida! En la naturaleza muchos animales se comen a otros animales”. Esto es cierto, e invito a estas personas a unirse a la naturaleza y cazar su propio animal del bosque para satisfacer su hambre. Lo que nosotros construimos en lugar de esto, es una industria masivamente grande en la que se destruyen ecosistemas completos no solo para la construcción de fábricas, sino para el crecimiento de los granos que se les da a comer a los animales, industrias creadas para su martirio y asesinato. He ahí el por qué se requieren 1650 litros de agua limpia solo para una sola hamburguesa.

Somos la única especie existente en el mundo que consume productos lácteos en la adultez. Un bebé toma leche de su madre hasta que biológicamente su cuerpo deja de necesitarlo, es decir, cuando éste lo deja de pedir. Para que un bebé humano se acostumbre a recibir la leche de vaca es un proceso horrible y doloroso en el que sufre hasta que su cuerpo se adapta para poder sobrevivir, hasta que en su adultez ya tuvo suficiente y este rechazo natural que tiene el cuerpo humano por la leche de una vaca se puede manifestar en muchas enfermedades.

“Somos lo que comemos”. Literal. Si no comes, te mueres. Imaginen cómo sería nuestra piel, nuestro pelo, nuestro cerebro, nuestra sangre, nuestro intestino si nos alimentamos de cosas que realmente lo van a nutrir y que pueden utilizarlo a su beneficio.

Practicar mindful eating es no sólo bueno para nosotros, es bueno para el planeta. Todo lo que realmente es bueno para ti, es bueno para el mundo. Estamos conectados. Si algo te hace daño a ti, va a dañar al planeta. Si algo le hace bien a ti cuerpo, va a ser consecuentemente bueno para el mundo. Mindul eating es estar consciente y saber exactamente qué es todo lo que entra a nuestro cuerpo.

¿Cómo vas a saber por qué te sientes mal? ¿Por qué te duele la cabeza, el estómago, la espalda baja? Todo esto es daño que nos hacemos nosotros mismos. La elaboración de cada diferente ingrediente en cada producto que compramos tiene un diferente proceso de elaboración con diferentes residuos que acaba en nuestra tierra y nuestra agua, de donde nosotros nos alimentamos.

Otro factor importante es el energético. La vida funciona en un dar y recibir energía. ¿Qué tipo de energía estoy recibiendo a través de los productos que consumo?

En cuanto al plástico, hacemos mucho problema con las bolsas de plástico, y que bueno que se haga, pero ¿qué tal si también pensamos en lo que está dentro de esas bolsas de plástico? Plástico es solo un ingrediente. ¿Qué tal la lista enorme de ingredientes que tienen los productos industrializados que consumimos?

Monterrey es una ciudad industrial. Nosotros exigimos aire limpio y que el gobierno haga algo con todas estas fábricas, mientras que nosotros somos los que las mantenemos vivas y funcionando. No hay fábricas del Experimento X, son fábricas que alimentan nuestro consumo. Las fábricas trabajan día y noche para poder abastecer a todos los establecimientos que demandan su producto para satisfacer las necesidades de sus consumidores. ¿Queremos acabar con las fábricas? Dejemos de consumir sus productos.

Con respecto al consumo local, ¿por qué preferimos lo ajeno en vez de lo nuestro? Somos uno de los países con mayor riqueza gastronómica que existe en el mundo, y al ir al súper compramos la manzana de Michigan en vez de la de Saltillo. ¿Por qué? Para que nosotros nos comamos en cuatro minutos una manzana hacemos que la transporten de otro país hasta el nuestro, generando muchísima contaminación para también apoyar a empresas extranjeras con nuestro dinero, en lugar de apoyar la economía de nuestro país.

¿En qué vamos a invertir nuestro dinero? Nuestro dinero está apoyando directamente a las empresas de los productos que consumes. Nuestro dinero está financiando el asesinato de millones de animales y todas sus prácticas destructivas para nuestro mundo. No porque no veas el proceso de cómo obtienes tus productos, quiere decir que no existe y no te afecta. La realidad es que sí nos afecta a todos. Lo que yo hago no solo me afecta a mí, lo que yo hago afecta a otros también. Nuestro dinero está financiando la contaminación de este mundo al dárselo a industrias que utilizan químicos tóxicos a cambio de tu propia intoxicación. Tenemos que empezar a ser coherentes con nuestras acciones. Tenemos que pensar en qué estamos invirtiendo cada uno de nuestros pesos, y pensar qué hay detrás de esa inversión. Nuestro impacto llega mucho más lejos de lo que siempre pensamos y nos enseñaron.

Llegó la hora de acabar con nuestra ignorancia, acabar con nuestra indiferencia o nuestro miedo al cambio. El mundo está cambiando por sí solo. ¿Qué hay de nosotros?

Les dejo algunos consejos:
– Practica mindful eating
– Usa menos carro
– Muévete a pie, en bici o utiliza el transporte público
– Rechaza plásticos
– Reutiliza los recursos que ya existen
– Compra a granel
– Consume local
– Respeta el derecho ajeno
– Reduce el consumo de productos de origen animal
– Invierte tu dinero con consciencia
– Lee los ingredientes de los productos que consumes (y si no los conoces, investígalos)
– Demanda productos sustentables

¡Somos jóvenes, somos estudiantes de universidad, somos emprendedores, somos creativos, y somos conscientes! Podemos crear un mundo nuevo en el que vivamos en armonía unos con otros y con nuestro planeta.

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