Generan impacto social a través de servicio social

Por Rafael Lara,
Estudiante de Finanzas Internacionales

Como requisito por parte de la UDEM para poder acreditar la carrera es necesario realizar un año de servicio social en donde el estudiante aplique sus conocimientos al servicio de la comunidad. Es por eso que me enfoqué en buscar un servicio social que me permitiera aplicar mis conocimientos y habilidades de manera que pudiera generar un impacto social en alguna comunidad en riesgo.

Para decidir sobre el lugar donde realizaría mi servicio social me puse a evaluar cuál sería el sector de la población que corre un mayor riesgo de caer en el crimen organizado, dándome cuenta finalmente que los niños de zonas con escasez de recursos, y que se encuentran rodeados por una sociedad donde existen pandillas, grupos criminales, movimiento de drogas y armas ilegales, son quienes más se encuentran en riesgo, por lo que hacer algo por ellos resultó ser importante para mí, y es así que me anoté como entrenador de basquetbol en Factor 360°.

El primer día dentro del servicio fue bastante impactante para mí debido a que, aunque ya había convivido con comunidades aisladas en misiones, no era la misma experiencia ni se sentía lo mismo al trabajar con los niños, por lo que llegué con un poco de miedo, sin conocer a mis nuevos compañeros ni a los niños.

Cuando empezamos las actividades, las primeras dos semanas fueron un reto entrenar con los adolescentes debido a que no ponían atención o simplemente estaban acostumbrados a otro maestro, por lo que no me adaptaba a trabajar con ellos. Poco a poco, conforme fue pasando el tiempo, comencé a tratar de encajar más con los niños, adaptándome a su ambiente y dándoles la oportunidad de que me conocieran también. Por el lado de mis compañeros del servicio fue un poco complicado al principio debido a que no conocía a ninguno, sin embargo, a la segunda semana comencé a conocer más de ellos, en especial los que ya llevaban más tiempo ahí.

La experiencia durante todo el servicio se volvió algo inolvidable para mi experiencia académica y para mi vida, y me dejó aprendizajes bastante valiosos que espero poder recordar durante toda mi vida. El primer aprendizaje es que no todas las personas que demuestran ser fuertes y agresivas realmente lo son; este aprendizaje me tocó aprenderlo con un niño que durante todos los entrenamientos hacía lo que quería y no hacía caso a lo que se le pedía, sin embargo un día antes de empezar el entrenamiento lo vi sentado y me acerqué a platicar con él, y me di cuenta de que es una persona con muy buenas intenciones y con un buen corazón, pero actuaba de esa manera por miedo a que lo vieran como alguien débil.

Un segundo aprendizaje fue que no todas las infancias de los niños son iguales; esto fue debido a que muchos temas muy delicados surgieron durante el año, siendo cosas que afectaban la salud mental de los niños, además de que vivían experiencias que llegaban a dejarlos marcados de por vida. Estos aprendizajes me hicieron darme cuenta de la ayuda que necesitan las demás personas y que, aunque pueden llegar a tener la capacidad de salir adelante, necesitan una mano para hacerlo.

En conclusión, este proyecto me ayudó a darme cuenta de que la sociedad en la que vivimos no es igual en todos lados, y que a pesar de que las personas en situaciones de riesgo tienen la oportunidad de salir adelante por sí mismos, no es tan fácil para ellos, además de que por el lado gubernamental existen muchas trabas. Hay personas que hacen lo que pueden por apenas subsistir día con día, sin embargo nadie está ayudándolos salir adelante, por lo que ofrecerles una mano para redirigir su camino es lo mejor que se puede hacer por ellos.

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