Apatía social en tiempos de coronavirus

Por Diana González
Psicología y Psicología Clínica, 6to semestre

¿Qué es el coronavirus más que una oportunidad para reevaluar la humanidad de la humanidad? El COVID-19 ha desatado un pánico masivo y una apatía social de una manera nunca antes vista.

Mientras que en Asia, donde la cultura comunista es fuerte, se hizo frente al coronavirus repartiendo mascarillas protectoras a toda la población, aumentando la supervisión de la población con tal de poder avisar si están en riesgo de contagio, prohibiendo las salidas en caso de presentar síntomas, utilizando mascarillas protectoras hasta en el trabajo, etc; en Europa, por otro lado, se dice que las mascarillas no sirven de mucho (al humedecerse pierden la función filtrante, por lo que deben cambiarse con frecuencia), lo que ha causado que casi nadie porte mascarillas; más bien, los que las llevan puestas son en su mayoría asiáticos, e incluso los miran raro por portarlas (Han, 2020).

Toda la incertidumbre, el rápido y fácil contagio han desatado un pánico desproporcionado por la pandemia de coronavirus. Un motivo para este pánico colectivo es la digitalización. Por medio de la tecnología se han esparcido noticias que han atemorizado a las personas, sin embargo, no todas las noticias han sido verídicas.

Las fake news eliminan la realidad, creando más bien una apatía a ella (Han, 2020). El virus ha logrado aislar e individualizar a las personas, no genera sentimientos colectivos fuertes, sino que más bien las personas se están preocupando únicamente de su propia supervivencia. Esto se pudo ver cuando las personas pensaron que la cloroquina sería la cura del coronavirus, por lo que fueron todos inmediatamente a comprar a la farmacia, acabando con el abasto de dicho medicamento. Claramente no es la cura al coronavirus, pero ya dejaron a todas las personas que necesitan de ese medicamento sin acceso al mismo. Al estar circulando tantas fake news, las personas han estado optando más bien por una apatía e incredulidad a todas las noticias, lo cual es un peligro también.

De acuerdo con García Sáenz (2020), el peligro que presenta esta pandemia no es a la muerte, sino el pánico que está causando en el mundo. “Esta psicosis está siendo alimentada por el racismo, la xenofobia, la apatía y la politización de esta situación”. Mientras que García utiliza erróneamente el término de psicosis, este fenómeno sí ha causado que se propague la hostilidad y marginación a los asiáticos a causa del virus. Pero esta hostilidad no se limita ahí, en Jalisco se han reportado agresiones a las enfermeras, a las cuales les han negado el derecho al transporte público. Incluso las han bajado de los camiones, tirándoles agua con cloro por miedo al contagio.

Myers (2005) dice que las personas responden ante la presencia de los demás. En épocas de estrés, un compañero puede ser una fuente de consuelo. Sin embargo, ¿qué procede cuando la época de estrés demanda el aislamiento?

El coronavirus se desató en el Año Nuevo Chino, época en la que muchos ven a su familia (pues viven esparcidos por toda China continental). En el Año Nuevo Chino, la familia se reúne para pasar 10 días juntos. Sin embargo, por seguir las medidas de prevención que les fueron presentadas por el gobierno (como no salir de casa, lavarse las manos con frecuencia y siempre portar mascarilla), muchos se han quedado sin la oportunidad de ver a su familia este año.

“…es complicado entendernos si no eres chino ni vives el Año Nuevo chino como nosotros”.

Tu Siyi, en García (2020)

“Año Nuevo Chino para nosotros es como para ustedes la Navidad. ¿Puedes imaginar pasar la Navidad en un lugar alejado de tu familia?”.

Hua Shaoyu, en García (2020)

Se puede notar entonces una alta empatía de parte de los asiáticos, dispuestos incluso a perderse la reunión anual familiar si esto significa que se erradicará el problema más pronto y con menos afectados, pero ¿qué vemos del lado de los europeos y americanos?

Un síntoma de pensamiento grupal que surge cuando las personas buscan conservar sus sentimientos generales positivos frente a una amenaza es la ilusión de invulnerabilidad, por la cual las personas han desarrollado un optimismo excesivo que les ciega del peligro que presenta una amenaza (Myers, 2005), en este caso, el coronavirus. Las personas rara vez siguen indicaciones, continúan viajando y saliendo, facilitando la propagación del virus. Esto ha desatado que varias personas sientan hostilidad ante esa gente insensible, e incluso muchos se han quejado en redes sociales:

“About 3 family members have caught this stupid virus. All in the 50+ age range. They all have recovered but two were very close to NOT. So sorry if I come off cold to people, I am legit tired. This is real. Please stop saying people are overreacting…this is VERY real”.

(Jenai, 2020)

De acuerdo con Zajonc, en Myers (2005), la mera presencia de los demás produce un estímulo, incluso sin los efectos del temor por la evaluación (que sería la preocupación por la manera en la que otros nos evalúan). Sin embargo, el coronavirus está enfrentando al mundo a un aislamiento social sin precedente. Mientras que está mal visto que las personas sigan saliendo y viajando, ¿a qué evaluación va a temer la gente si no hay nadie para verlos de manera individual?

Otra manera de notar la apatía que ha estado arrasando con Europa y América es el ocio social, la tendencia de las personas por hacer un mínimo esfuerzo cuando une su empeño para lograr una meta en común en comparación a cuando es el responsable de una tarea (Myers, 2005). ¿Qué quiere decir esto? Que al pedirle al mundo sus esfuerzos colectivos para terminar con la pandemia, las personas no consideran su aportación como algo que tenga mucho valor, por lo que no le dan ni peso ni importancia a qué tan rígidamente siguen las indicaciones de las autoridades, como lo es quedarse en casa, evitar ver a seres queridos como la pareja o un familiar, etc.

Entonces, mientras que en Asia se han seguido indicaciones y se han sacrificado las metas individuales por el bien común, Europa y América (con una cultura más individualista) han estado sufriendo cada vez mayores contagios y descontento de las personas ante las actitudes apáticas de sus compatriotas. ¿Es posible tener solidaridad en estos tiempos? Los asiáticos, gracias a su cultura, sí lo han logrado. En el momento en el que las demás personas dejen de pensar en sí mismas como individuos independientes de la situación, y comiencen a notar su involucramiento y responsabilidad social, su solidaridad habrá aumentado.


Estrada, J. (2020). Bañan con cloro y bajan de los camiones a enfermeras; por miedo a COVID-19 en Jalisco. Línea Directa. Recuperado de https://lineadirectaportal.com/mexico/banan-con-cloro-y-bajan-de-los-camiones-a-enfermeras-por-miedo-a-covid-19-en-jalisco_20200329-983207/

García Sáenz, M. (2020). ¿Por qué el coronavirus tiene tanto impacto en la sociedad china? La Vanguardia. Recuperado de https://www.lavanguardia.com/participacion/lectores-corresponsales/20200205/473291364359/cronica-impacto-coronavirus-sociedad-china-hong-kong.html

Han, B.C. (2020). La emergencia viral y el mundo de mañana. Byung-Chul Han, el filósofo surcoreano que piensa desde Berlín. El País. Recuperado de https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html?ssm=FB_CC

Jenai, M. (2020). Tweet. Recuperado de https://twitter.com/Mjenai_art/status/1244431313840545804?s=08

Myers, D.G. (2005). Influencia en grupo. Psicología Social (8va ed.). McGraw Hill: México, D.F.

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