El medidor emocional

Por Nicole Fuentes
Autora del libro Felicidad en el Trayecto

¿Cómo estás? Es la pregunta que le sigue al saludo cuando arrancamos cualquier interacción social. Sale en automático. Y, como parte del código conducta y buenos modales que tenemos cableado, respondemos “bien”.

Estamos acostumbrados a responder “bien”.  Con el “bien” salimos al paso cuando estamos “mal” y no queremos dar explicaciones. Aplica también cuando no tenemos idea de cómo nos sentimos pero tenemos que responder. De la misma manera, deseamos -incluso agradecemos- que los demás nos respondan “bien”, pues así podemos continuar con lo que sigue y evitamos caer en el aprieto de tener que lidiar con temas tenebrosos.

Nuestro mundo emocional va mucho más allá de esta respuesta superficial y automatizada. Es rico, variado, está lleno de matices y tiene diferentes niveles de intensidad. Si nos aventuramos a mirar al interior y a pasar tiempo con lo que sentimos – lo bonito, lo incómodo, lo que inspira, lo que asusta- podríamos acercarnos a nuestra mejor versión decidiendo y actuando en favor de nuestro bienestar. 

¿Cuántas emociones conoces? 

La mayoría de las personas podemos nombrar las seis emociones básicas: felicidad, tristeza, enojo, sorpresa, asco y miedo. Somos seres vivos que sentimos y experimentamos emociones en cada instante de nuestras vidas. Todo empieza por distinguir y ponerle nombre a lo que sentimos. 

Marc Brackett, autor del libro “Permiso para sentir”, argumenta que es recomendable hacer pausas, físicamente detenernos, dejar de hacer lo que estamos haciendo y conectar con nuestro interior para reconocer nuestro estado físico, mental y emocional. Preguntarnos: ¿Me siento animado o desmotivado?, ¿Estoy satisfecha o insatisfecha?, ¿Me siento cansada o llena de energía?, ¿Cómo está mi ritmo cardiaco?, ¿Siento tensión en alguna parte del cuerpo? 

Una manera de comenzar a identificar emociones es aprender a reconocer su presencia en nuestro cuerpo. Existe una herramienta que se llama “Mood Meter” o “Medidor Emocional”  que fue desarrollada inspirada en el trabajo de James Russell, Profesor de Boston College. Se creó para ayudarnos a identificar cómo estamos y a ponerle nombre a la emoción predominante que sentimos en cierto momento.  ¿Cómo usamos el medidor emocional para identificar nuestras emociones?

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¿Cómo puedes usar el medidor emocional en el día a día?

  • Haz pausas durante el día para identificar cómo están tus niveles de energía y satisfacción. Si la emoción te gusta, disfrútala y trata de identificar qué la provoca. Si la emoción te incomoda, molesta o duele, piensa en una pequeña acción que puedas hacer para cambiar tu estado emocional. 
  • Pega el medidor emocional en un lugar visible. Puede ser en tu casa, tu lugar de trabajo, como fondo de pantalla de tu celular. Compártelo con tus amigos, tu pareja, tus familiares. Una manera linda de comenzar una interacción en una reunión es haciendo un “check-in” emocional. Cada integrante dedica unos momentos a identificar su emoción predominante y compartir de “qué color viene vestido hoy”. 
  • Existen también la aplicación “Mood Meter” que puedes descargar desde tu celular. En este espacio puedes registrar tu emoción predominante, recibir ideas para cambiar de estado emocional (si es que quieres hacerlo). Además, va generando un archivo de tus emociones que sirve para darte una idea de cuál es tu estado emocional predominante.
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